Los celos

celos11

¿Hay alguien que no los haya sufrido jamás? ¿Hay alguna persona que no haya sentido, aunque sea, una pequeña punzada? ¿Existe alguien que, con toda certeza, no los haya experimentado nunca?

Los celos duelen mucho. Nos hacen sentir fatal. Y a través de ellos se han justificado conductas horribles, hirientes, incluso agresiones. En nombre de los celos se han emprendido acciones más que reprochables, invasoras e irrespetuosas. Destructoras para nosotras y para otros.

Parece que los celos sean lo peor de lo peor. Un sentimiento prohibido, algo oscuro y peligroso. Hablas de celos y automáticamente nos viene la imagen de una persona con el ceño fruncido, mandíbula apretada mirando fijamente a “su amenaza”.

Pero vamos a ver… ¿qué pasa con los celos? ¿Por qué tenemos celos? ¿Por qué nos hacen actuar de manera tan horrible y nos remueven todo nuestro mundo interno?

Sigue leyendo…

La presión de la maternidad

nomat

“Ser madre es lo más bonito de una mujer”.

No es una frase inventada. Hace pocas semanas me la dijo un hombre cuando expresé que no quería ser madre.

La presión social hacia las mujeres para ejercer la maternidad sigue siendo un hecho. Todas las mujeres que hemos tomado la decisión de no serlo -o que no es una de nuestras prioridades en la vida- sabemos que esto es así: se nos ve como raras, “desviadas”, un poco sospechosas…

La maternidad está todavía lejos de ser una elección completamente libre a ojos sociales. Todavía se sigue considerando que la mujer tiene que ser madre para ser una auténtica mujer, y no se toma del todo en serio a aquellas que decimos que no queremos serlo.

Sigue leyendo…

Hace un año

flores

Ayer hizo un año que este proyecto vio la luz. Todavía recuerdo los nervios de la noche anterior, la pelea con el servidor y la ansiedad expectante. Sí, un proyecto que tiene como uno de los objetivos trabajar la ansiedad me generó ansiedad, paradojas de la vida.

Y esto sin darme cuenta ha ido creciendo. He apostado por ello y la cosa sigue caminando, cada vez más fuerte y sólido. Con más ideas, cambios y cursos en mente.

Y si esto es así es porque sois muchas, muchísimas, las que estáis dándome vuestro apoyo. Las que me escribís felicitándome por los artículos. Las que me hacéis sugerencias, las que me preguntáis si tengo consulta para acudir (a todo esto, sí que ofrezco el servicio de terapia, puedes saber más aquí). Las que estáis pendientes de lo nuevo que escribo, las que os habéis animado a cursar la primera edición de “La ansiedad en las mujeres” (¡primera que no última!).

Sigue leyendo…

Los errores cuentan

pez

A nadie le gusta equivocarse. Y yo me pongo la primera de la lista. Me cuesta aceptar el error, no hacerlo todo perfecto. Porque no me gusta verme falible y porque también los errores traen consecuencias… generalmente poco agradables.

Pero erramos. (Y justamente mientras pensaba en los errores me encontré de casualidad con este artículo de Oye Deb hablando de ellos. De esos artículos que te vienen que ni pintados).

Aunque lo cierto es que lo que resulta más complicado cuando fallamos no es el hecho de fallar y ni siquiera sus consecuencias -o no-consecuencias-; Lo más difícil es a lo que nos enfrentan. Es cómo nos hacen sentir con nosotras mismas y cómo afecta a la percepción y el sentir de quiénes somos y cómo actuamos.

Sigue leyendo…

Por qué es importante ir a la raíz

icp

En la ansiedad. En todos los problemas. En ti misma, en  tu vida.

Es fundamental ir al fondo del asunto. Bucear profundo, ir a la base, a lo elemental, a lo que es difícil ver a simple vista. Ir a la raíz. Ir a lo que hace que se asiente y construya todo.

Emprender este viaje es muy importante. Aunque cueste emprenderlo. Y cuesta porque ir al fondo del asuntos supone visualizar determinadas cosas, determinados procesos. Ponernos al frente de nuestros miedos. Ponernos frente a nosotras mismas y ver todo lo que hay. Y esto nos remueve y nos duele. Hay que admitirlo: no es fácil ir a la base.

Requiere grandes dosis de valor.

Sigue leyendo…